La fórmula matemática del marketing online: Relevancia + Actualidad + Frecuencia = Resonancia

 

Vía www.marketingdirecto.com

 

El marketing hunde directamente sus raíces en la psicología y en la cultura. Al fin y al cabo, su materia prima es la audiencia. Sin embargo, en la nueva era digital, la tecnología está cambiando sustancialmente la psicología y la cultura de la audiencia.

Internet ha tenido un enorme impacto en la audiencia y ello se deja notar también en los anunciantes, que lo tienen cada vez más difícil para conectar con su público objetivo. La digitalización pone una barrera entre marcas y consumidores, pero una vez que ésta se supera, el cliente es maleable que nunca.

Hace 20 años, cuando el consumidor tenía alguna pregunta sin respuesta acudía en busca de algo o de alguien para buscar una solución. Hoy, bastan apenas 60 segundos para encontrar una respuesta en Google. Gracias a la digitalización, el camino hacia el aprendizaje es más corto y requiere, por lo tanto, menos conocimientos previos.

 

Actualmente, el usuario invierte una media diaria de 12 horas en consumir información, lo cual equivales a más de 100.000 palabra y 34 gigas de datos. Cada día, se lanzan alrededor de 3.000 mensajes de marketing al consumidor. La confusión es mucha, pero es contrarrestrada por la propia capacidad de selección del consumidor, explica Cory Treffiletti en Media Post.

Para conectar realmente con el consumidor, los mensajes publicitarios deben ser relevantes para el consumidor y también de actualidad candente. Tienen además que ser frecuentes, lo cual nos lleva al viejo modelo del alcance y la frecuencia. En realidad, detrás del nuevo marketing online, hay sencilla fórmula matemática:Relevancia + Actualidad + Frecuencia = Resonancia.

Vivimos inmersos en una cultura de la viralidad, en la que los mensajes con resonancia tienen la habilidad de propagarse como la pólvora en la red. La viralidad añade alcance y resonancia al mensaje y lo hace apoyándose en la frecuencia y en la actualidad. Todo esto genera una especie de círculo vicioso en la que el interés y la interacción con el consumidor se multiplican.

El consumidor levanta un muro con la marca que una vez derribado se convierte en un tren de alta velocidad para el transporte de mensajes publicitarios. Y ese tren se apoya en tres ruedas: relevancia, actualidad y frecuencia.

 

FUENTE: marketingdirecto.com